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PALAIES FREGIDES

DSC02815PALAIES FREGIDES

Palaies (pelayas)
farina (harina)
sal
oli (aceite)

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netejar les palaies. tallar els cap i treure els budells …
un toc d’aigua sota l’aixeta per deixar-les ben netes,
ben escorregudes, les salem i anem enfarinant.
mentre, escalfem oli abundant en una paella i passem a fregir.
volta i volta i que quedin ben daurades.
les retirem sobre paper de cuina perquè s’escorrin seu oli.

¡¡¡ BON PROFIT¡¡¡

limpiar las pelayas. cortar los cabeza y sacar las tripas …
un toque de agua bajo el grifo para dejarlas bien limpias,
bien escurridas, las salamos y vamos enharinando.
mientras, calentamos aceite abundante en una sartén y pasamos a freír.
vuelta y vuelta y que queden bien doradas.
las retiramos sobre papel de cocina para que escurran su aceite.

 

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BERENJENAS RELLENAS DE CARNE Y VERDURA

DSC02822BERENJENAS RELLENAS DE CARNE Y VERDURA

    2 Berenjenas.

    1 Cebolla.

    1 pimiento rojo

    Carne picada de ternera (250gr).

    3 Tomate maduros

    Sal y pimienta.

    oregano, ajo y perejil seco

    Aceite de oliva.

    Queso rallado.

Lava las berenjenas, quitar la parte de arriba y córtala por la mitad. Con un cuchillo vacía el centro de la berenjena y resérvalo. Ponlas en una bandeja para horno con aceite de oliva y hornea a 180ºC con calor arriba y abajo durante 15 minutos aproximadamente.

Picamos la cebolla, pimiento, y póchamos en una sartén y añádimos la berenjena que hemos reservado cortada en taquitos pequeños (asegúrar que no tengan semillas).

Cuando la berenjena esté tierna añadimos la carne picada y dóramos. Después, se agrede el tomate triturado, orégano, ajo, perejil, sal y pimienta al gusto y dejamos a fuego medio hasta que el tomate adquiera consistencia.

Sacamos las berenjenas del horno y rellénalas con la carne.

Ponemos el queso rallado por encima y vuelvemos a meter la bandeja en el horno a la misma temperatura 5 minutos más, y por ultimo gratimos  hasta que se doren.                                                  

  ¡¡¡BON PROFIT!!!

 

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Chipirones encebollados

DSC02659Chipirones encebollados

  • 1 kg  chipirones
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • 125 ml de vino blanco
  • perejil
  • una pizca de harina
  • sal

Lo primero que hay que hacer es limpiar bien los chipirones. Todo esto lo dejamnos reservado sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de agua.

En una cazuela ponemos un chorro de aceite de oliva. Cortamos las cebollas y el pimiento rojo en juliana, picamos los ajos y lo echamos a la cazuela. Lo dejamos a fuego medio para que se poche durante unos 10 minutos.

añadimos los calamares que teníamos reservados, echamos el pimentón dulce y el picante y removemos rápido para evitar que se queme y que quede un sabor amargo. Picamos perejil y junto al vasito de vino blanco de une a la cazuela a fuego un poco vivo para que se elimine el alcohol.

El un vasito lleno a la mitad de agua fria echamos media cucharadita de harina y removemos hasta eliminar los grumos, lo añadimos a la cazuela. Removemos todo y lo dejamos a fuego lento durante unos 30 minutos.

Un truco para la receta de calamares encebollados es dejar reposar un par de horas, así los sabores se intensifican.

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Cómo elaborar tu propia dieta sana y equilibrada

Cómo elaborar tu propia dieta sana y equilibrada.

 

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Principios básicos para elaborar una dieta equilibrada

Estos son los conceptos fundamentales que debes tener claros antes de elaborar una dieta sana y equilibrada:

Qué nutrientes necesita el cuerpo

De manera general, con respecto a los nutrientes, es imprescindible que comprendas que proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales son nutrientes esenciales todos ellos que el organismo necesita para sobrevivir. Y eso de “sobrevivir” incluye disponer de todas las herramientas para mantener nuestro cuerpo limpio, delgado, saludable, fuerte y desintoxicado. Más abajo te indicaremos en qué porcentajes y cómo distribuirlos a lo largo del día. De momento, es importante que comprendas que todos son necesarios.

    • Proteínas. Para obtener proteínas de alto valor biológico es necesario, o bien consumir carne o pescado, o bien combinar cereal (75%) + legumbre (25%) + semillas y frutos secos. Total de proteínas al día: 10-15%.
    • Ácidos grasos. Los más beneficiosos son los insaturados, que provienen de los aceites vegetales prensados en frío, de las semillas y frutos secos y del pescado. La carne contiene numerosas grasas saturadas y casi todos los productos procesados contienen grasas trans, las más dañinas y peligrosas. Total de grasas al día: 25-30%.
    • Carbohidratos. Los carbohidratos complejos son la fuente de energía más eficiente para el organismo y debe ser el nutriente más abundante en una dieta equilibrada. Estos carbohidratos complejos proceden de los cereales y las legumbres, principalmente. En menor grado, vegetales, verduras, semillas y frutos secos. Total de carbohidratos al día: 55-65%.
    • Vitaminas y minerales. Las principales fuentes de vitaminas y minerales están en la fruta y elementos vegetales crudos y frescos.

En qué momento introducirlos

    • Desayuno, comida y cena. Hay una ley básica y muy sencilla: desayuno abundante y rico en hidratos de carbono (copos de cereales, vegetales, fruta, etc), comida moderada y proteínica que incluya alimentos vegetales crudos (ensaladas y cereal+legumbre, carne o pescado, o proteína vegetal como el tofu), y cena ligera y caliente donde predominen los hidratos de carbono y los vegetales calientes (sopas, purés, cereales, verduras, etc).
    • Picar entre horas. Una buena idea para picar entre horas son, por una parte, los frutos secos o la fruta. Por otra, también te sugerimos que elabores patés vegetales como el hummus o el paté de champiñones y tantos otros… son deliciosos y nutritivos.

Equilibrio y variación de alimentos

No existen alimentos milagrosos por sí mismos. Cualquier exceso o defecto provoca desequilibrios. Puesto que cada nutriente necesita distintos factores para su metabolismo, es mejor que incluyas pocos alimentos en cada comida. Lo mejor es que, en lugar de incluir un montón de alimentos diferentes, los vayas variando a lo largo de la semana y elabores distintas recetas. De este modo, no solo conseguirás facilitar la digestión, sino que comer te resultará más entretenido y diferente cada día.

Alimentos frescos de temporada

No hace falta decir que todos aquellos alimentos que estén enlatados, procesados, empaquetados, etc… han perdido gran cantidad de nutrientes (por no decir casi todos). Una buena manera de asegurarte la riqueza nutricional de numerosos alimentos, es variarlos siguiendo los patrones de la naturaleza, es decir, consumiendo alimentos frescos de temporada. Si todavía no te has planteado tener un huerto ecológico urbano en tu casa, quizá vaya siendo el momento de hacerlo. Consulta nuestra Sección de Huerto Urbano. En cualquier caso, si decides empezar a comprar ecológico, seguir los ritmos naturales no te costará, ya que en las tiendas de productos ecológicos suelen abundar los alimentos de temporada.

Los aceites

Por supuesto, es esencial que consumas aceite de oliva virgen extra como elemento esencial para cocinar y aliñar las ensaladas, tal y como se viene haciendo en la tradicional dieta mediterránea. Este aceite tiene excelentes propiedades cardiovasculares y es uno de los que mejor resiste el calor. De forma ocasional, utiliza en ensaladas (crudos) otros aceites vegetales de primera presión en frío como el de germen de trigo, el de onagra el de sésamo, etc.

Los condimentos

Utiliza frecuentemente plantas aromáticas y medicinales en forma de especias para condimentar. Algunas de las más recomendadas son el ajo, tomillo, romero, cúrcuma, jengibre, orégano, comino, etc. También puedes usarlas en infusiones digestivas como postre en la comida, o infusiones tranquilizantes como postre en las cenas. Y por otra parte, te aconsejamos que explores nuevas posibilidades traídas de tierras lejanas para dar un sabor muy especial a tus platos (además de elementos nutricionales) como por ejemplo, el gomasio, la salsa de soja, el miso, o el chyawanprash ayurvédico.

Adapta la dieta a tus necesidades

Nuestra opinión es que no existen dietas generalizadas para todo el mundo, porque cada persona es un mundo y no le sientan bien las mismas cosas. Por ello, aunque los principios que te ofreceremos pueden servir de pauta general, debemos adecuarlos a los gustos, estilo de vida o particularidades individuales de cada persona. Por ejemplo, no es lo mismo una dieta para deportistas, que una dieta infantil, dieta para el embarazo, dieta para adelgazar, dieta para la diabetes, dieta para el colesterol, dieta para personas mayores, dieta vegetariana, etc.

Alimentos imprescindibles

Lo que sigue a continuación son una serie de alimentos que conviene incluir en la dieta de manera regular y abundante para asegurarnos salud:

  • Vegetales crudos

    En toda dieta equilibrada debe haber una parte de vegetales crudos. Los alimentos son más digestivos cuando están algo cocinados, pero son mucho más nutritivos crudos. No tengas miedo, no pasa nada por comerlos crudos (lávalos bien). Seguramente te llevarás una grata sorpresa cuando descubras su sabor y textura en crudo (prueba a comer crudo el brécol, la col, los calabacines, etc… ¡Están riquísimos!) En las ensaladas conviene incluir un elemento amargo como la escarola para favorecer la secreción biliar y un elemento antioxidante como el brécol o la lombarda. Algunos de los vegetales más recomendados son endibias, escarola, zanahoria, apio, col lombarda, pimientos, ajo, cebolla y, por supuesto, el brécol o brócoli. Te proponemos esta ensalada antioxidante de frutos rojos.

  • Verduras cocidas

    Los vegetales cocinados (mejor al vapor, poco hechos y a fuego lento) ofrecen un buen aporte de nutrientes y favorecen la digestión de cualquier nutriente. Incluye habitualmente verduras como primer plato en la comida o en la cena.

  • Cereal (arroz integral, quinua y trigo sarraceno)

    El arroz integral es sin duda el rey de los cereales y la base de una alimentación saludable y equilibrada. Los cereales (combinados con legumbres, como lentejas, azukis o garbanzos en un proporción de 2 de cereal por 1 de legumbre), deberían conformar el grueso de la dieta (al menos cuatro días a la semana). Mejor todavía si en los guisos de cereal con legumbre incluimos verduras y vegetales crudos o poco hechos al vapor. Te proponemos nuestra receta de ensalada de arroz con azukis.

Alimentos que conviene tomar con moderación

Estos son algunos alimentos muy saludables pero que conviene tomar con moderación:

    • Huevos ecológicos

      Dos o tres veces a la semana podemos comer huevos de procedencia ecológica. La mejor forma de consumirlos es pasados por agua o escalfados en los platos de cereales o verduras.

    • Pescado a la plancha

      Dos veces a la semana conviene tomar pescado ecológico,  al mediodía y combinado con vegetales abundantes (ensalada o verduras).

    • Carne ecológica

      Una vez a la semana podemos incorporar a la dieta carne pero, eso sí, criada de forma ecológica, es decir, con piensos naturales y al aire libre. Igual que el pescado y los huevos, conviene tomarlo al mediodía y combinado con ensalada o verduras, y muy poco hecha a fuego lento.

    • Cereales

      Además de los cereales anteriormente mencionados,  podemos incorporar a la dieta ocasionalmente cereales como la avena y el mijo. Mejor combinados con legumbre (2 partes de cereal por 1 de legumbre) y con verduras en ensalada o al vapor.

    • Legumbres

      Como ya hemos visto antes, la legumbre es un plato exquisito que conviene introducir en la dieta dos o tres veces a la semana combinadas con cereal en las proporciones mencionadas. Las más saludables: lentejas, azukis y garbanzos y, como siempre, con verduras y vegetales crudos en ensalada o al vapor. Debido a la controversia surgida con la soja, si la vas a consumir, mejor con moderación.

    • Fruta fresca

      Así como con los vegetales no hay problema, ya que contienen mayor abundancia de carbohidratos complejos (azúcares polisacáridos), la fruta contiene una gran cantidad de azúcares simples que aumentan los niveles de glucosa en sangre. Por eso, aunque la fruta fresca es una excelente opción nutricional, debemos tomarla con mayor moderación que otro tipo de vegetales. Procura no mezclar las frutas (ácidas con ácidas y dulces con dulces) y recuerda que el mejor momento de consumir fruta es por la mañana o entre horas, es decir, sin mezclarla con otro tipo de alimentos. El peor momento: como postre, excepto la manzana cocida.

    • Frutos secos

      Algunos frutos secos y semillas son fuente de numerosos nutrientes imprescindibles (poseen gran riqueza de vitaminas, ácidos grasos esenciales y minerales), por ello es recomendable introducirlos en la dieta de forma regular pero con moderación, particularmente las personas que no tienen desgaste físico y llevan una vida sedentaria. Por el contrario, quienes hacen deporte y sufren mayor desgaste físico pueden consumir mayores cantidades. Una buena forma de incorporarlos a la dieta es añadiéndolos a las ensaladas, los estofados de cereal y legumbre, los batidos del desayuno, etc. Algunas de las más saludables son las almendras, las nueces, las semillas de sésamo, semillas de chiia, semillas de lino, etc.

    • Algas

      Las algas marinas son alimentos muy ricos en oligoelementos y estimulan el metabolismo. Están desaconsejadas en personas con hipertiroidismo. Pero para el resto de personas, un puñadito pequeño de algas cada día en cualquier plato es sinónimo de salud.

    • Probióticos

      Incluye también elementos probióticos como la levadura de cerveza (gran riqueza nutricional, sobre todo de vitaminas y minerales), miso, tempeh, horchata de chufas, kefir o yogur.

Alimentos a evitar

    • Carne y pescado industrial

      Los alimentos animales industriales (incluyendo los embutidos, carnes, mariscos, vísceras, huevos, etc.) contienen numerosos aditivos químicos que modifican su sabor, caducidad y aspecto, contienen hormonas y antibióticos con los que se trata a los animales, los cuales han sido tratados con procesos industriales nada éticos. Por todas estas razones, mejor evitarlos en la medida de lo posible.

    • Leche de vaca

      Cada vez son más voces las que se alzan en contra del consumo regular de leche de vaca por sus muchos perjuicios en el organismo humano (especialmente la leche tratada industrialmente). Cuando hablamos de leche, hablamos también de todos sus derivados, especialmente los quesos curados.

    • Alimentos procesados

      En esta categoría incluimos la gran mayoría de productos que encontramos en los supermercados convencionales, es decir, cualquier producto procesado que contenga aditivos y conservantes, que haya perdido sus elementos vitales, que haya sido manipulado o reconvertido desde su forma originaria y natural.

    • Alimentos refinados

      En esta categoría se incluyen sal blanca, azúcar refinado, cereales refinados, edulcorantes artificiales, etc. Todos estos alimentos, al igual que cualquier producto procesado, han sido privados de sus características biológicas esenciales de modo que no nutren y sí intoxican el organismo. Utiliza sal marina sin refinar y los mejores edulcorantes naturales y, aún así, restringe su uso al máximo.

    • El trigo y el maíz

      Además del problema con los transgénicos, son muchas las voces profesionales que relacionan numerosas enfermedades con el consumo de estos cereales (especialmente con los métodos industriales de hoy en día). El DR. Signalet, así como sus predecesores Kousmine, Burger y Fradin, señalan las trasformaciones genéticas que han sufrido estos cereales con el paso de los años y la incapacidad de nuestras enzimas para metabolizar sus proteínas. Por ello y ante la duda, mejor tomar aquellos cereales sobre los que no existe duda o controversia.

Bien, ahora que ya tenemos claro qué alimentos son los más saludables para elaborar una dieta equilibrada y en qué momento tomarlos, es hora de echar un vistazo a algunas cuestiones básicas de higiene alimenticia (consejos, hábitos y prácticas para comer bien) y ponernos manos a la obra para desarrollar una propuesta sana de desayuno, comida y cena. Luego, si te interesa a la hora de desarrollar tu menú semanal o mensual, puedes tomar como referencia estos ejemplos de menú semanal omnívoro o menú semanal vegetariano.

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tostadas gourmet

tostadas gourmet

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La gastronomía española, y más concretamente la cacereña, ha crecido, incorporando un producto “nuevo”;  LA TOSTA, que aporta valores muy apreciados en los tiempos que corren; es barata y de pequeño tamaño, por tanto si te confundes en su elección, siempre podrás elegir otra.

Podríamos definir la tosta como una rebanada de pan, tostado y con algún producto más o menos elaborado y salado, puesto encima.

El origen no está muy claro, porque aunque es una tendencia nueva en nuestros restaurantes, tiene parecidos tradicionales.

preparando las tostas originales. Tostaremos las tostadas ligeramente y untaremos un ajo por un de la caras, en la que irán el resto de ingredientes; untamos tomate madura y luego salsa de queso. Agregamos otros productos a nuestras tostadas. Nos queda el toque final: las alcaparras y los aromas, texturas y sabores de los ingredientes seleccionados para estas tostadas gourmet. Disfrutad del placer de cocinar.

 

 

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Sardinas a la plancha

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Sardinas a la plancha

Plato sencillo que recuerda el verano, el olor de sardinas a orillas del Mediterráneo invita a sentarse fuera, a tomar el fresco mientras se hacen las sardinas a la plancha con sal y limón.

  • sardinas
  • ajo
  • perejil
  • limon
  • acetite
  • sal gruesa

 

Una vez tengamos las sardinas evisceradas, sin cabeza, bien lavadas y escurridas.

Ponemos una plancha o parrilla a fuego fuerte, una vez bien caliente echamos un chorrito de aceite de oliva y vamos poniendo las sardinas, las doramos a nuestro gusto, siempre a fuego fuerte. Las vamos disponiendo en una fuente y espolvoreando con ajitos y perejil picados añadimos jugo limón. Las servimos recién hechas, junto a una guarnicion. En nuestro caso:

 salteado de calabacín con ajo y perejil

El calabacín dejamos con su piel lavar y trocear el calabacín. Pelra y pica el diente de ajo. Se pone todo en una sartén con un pelín de aceite y sal. Luego lavamos y picamos el perejil. Cuando el calabacín y el ajo estén doraditos añáde elperejil y damos un par de vueltas, listos para acompañar.

COCER LAS JUDIAS

Primero coceremos las judías, para lo cual las pondremos a remojo de 8 a 12 horas antes.

Cuando estén hidratadas,  escurrirlas y ponerlas a hervir con un par de hojas de laurel, en una olla de agua fría que llevaremos a ebullición.

Cuando empiece a hervir cortar la cocción dos veces con agua fria pàra que queden más blandas y no se rompan.

Tapar la olla y cocer en olla a presión unos 30 minutos y en olla atmosférica 1hora y 20 minutos, aproximadamente.

Cuando haya transcurrid el tiempo, probar si están blandas, y si es que sí refrescar y escurrir bien.

 

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Bacalao con salsa de queso

DSC02294Bacalao con salsa de queso

Para cuatro personas:
800 gr. de morro de Bacalao desalado
100 gr. de Aceite de Oliva Virgen Extra

Para la salsa de queso Mahón:
100 gr. de Queso Mahón curado
150 gr. de Nata líquida para cocinar
50 gr. de Vino blanco seco
10 gr. de Harina de maíz (Maicena)
Una pizca de Nuez moscada
Sal y pimienta
Cebollino fresco picado

La salsa de queso Mahón:
Rallar el queso.
Poner a fuego lento un cazo con el queso rallado, 125 gramos de nata, el vino y la nuez moscada, remover constantemente con varillas hasta que el queso se derrita completamente y el alcohol del vino haya evaporado (unos diez minutos más o menos).
Disolver la maicena en los 25 gr. de nata restante, añadir a la crema de queso, salpimentar y remover hasta que espese. Reservar caliente.

Poner el aceite en una sartén y calentarlo a fuego muy suave.
Colocar en el aceite caliente el bacalao cortado en trozos con la piel hacia arriba durante unos tres minutos, darle la vuelta y dejar otros tres minutos. El tiempo dependerá del grueso de los lomos de bacalao.

Para servir colocar el bacalao en el plato, napar con la salsa de queso y espolvorear con el cebollino picado.